Domesticada por la repetición,
me cepillo los dientes con la enfermedad.
Querer no es entender.
Amar, no es solución.
No me adapto a la locura ajena,
a lo cotidiano,
y ya dejé también de ser una rebelde,
está bien, está claro,
no vinimos a cumplir,
la magia está en todo y siempre está presente,
que difícil parece dejar de escucharme,
aún cuando me he dicho y digo diferentes cosas.
Otorgo la persona y el personaje.
No comments:
Post a Comment